Es el hecho de llegar y que todo, absolutamente todo te parezca odioso. Ahí comienza la búsqueda de encontrar la forma de abstraerte de esa molestia por más de que por un par de horas te rodee. Subís, bajas, escuchás blind melon y te regocijás del viento... Después las cosas se tornan diferentes, te volvés a acomplar; pero con un órden y una forma distinta.
Es a palo seco como la naturaleza, las placas tectónicas funcionan como los humanos ¿o al revez?
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