Un Bicentenario polémico, para refelxionar.
Digamos que la parte mala es con la que voy a empezar: Podemos señalar , despellejar ciertas cuestiones como que se invirtió bastante plata en el evento cuando se podria haber donado ese capital a millones de comedores, asignarla para el uso de las clases sociales bajas, cursos educativos (educ. sexual, concientización sobre drogas con profesionales de mayor nivel), instalación de escuelas, cursos de capacitación y en satisfacer necesidades por lo menos las básicas en indigentes, en las villas, etc cosas completamente aceptables. También al asunto se le puede dar un enfoque extremo y pesimista como no hay nada que festejar debido a que la independencia total del pueblo argentino, de latinoamérica no existe y es cierto: pero combatimos porque así sea. Hoy en día es importante dejar de vomitar tantas palabras, de tantos planes estratégicos, de las doscientas vueltas de tuerca, de resaltar las diferencias las cuales están por el simple hecho de que es primordial destacarlas antes de comenzar cualquier lucha, porque siempre tenemos que buscarle la quinta pata al gato.
¿Es necesario hacer críticas remitentes a que los argentinos festejan ser argentinos solo por cuatro días? Creo que los festejos del bicentenario mostraron al pueblo de una forma muy pura, sin ficciones, sin ningún puto medio que pueda mentir la situación (los intentos no faltaron de todas fromas, pero no encubrieron), la alegría y sentimiento de la gente, ese pequeño detalle que decidimos reprimir porque creemos que no es la manera de lucha y que distrae. Tal vez se demostró que no fue para matar el tiempo, la gente de verdad se sintió conmovida e identificada por su pueblo, pocas veces se vieron dos millones de personas de todo tipo de clase social, compartiendo y respetandose entre si en completa compenetración y alucinadas, gozando de los espectáculos culturales gratuitos, como debe ser. Dos millones de personas cantando en contra de clarín, del gobierno fascista de la ciudad, y repudiando la tenencia de las islas malvinas de los ingleses.
Yo lo veo tan simple como un hecho que desde ahora tenemos que tener en cuenta, como podemos admitir que todos nos conmocionamos por lo mismo y que con tan solo juntarnos generamos mucha energía. Por eso creo que el gasto de la plata en eso valió la pena, ahora que se empieze por aplicar la asignación universal por hijo, que siga aumentando el trabajo, que se revea la distribución de la economía en beneficencia a las clases bajas y asi conformar la igualdad. Es muy complicado lo se, y puede ser tan solo una ilusión pero abramos un poco los ojos y dejemos de oponernos tanto al gobierno, de apoyar fomentando y montando espacios, criticando con argumentos contundentes y constructivos. No quiero que esto quede como una mirada superficial, pero para cavar hacia lo subterráneo tenemos que comenzar sobre una superficie no? Podemos conformar una en común, sin necesitar más y armar en base al gobierno que tenemos. Sublevandonos, no es la manera.