Son de esas tardes en las que dormis y dormis y no hacés nada más que dormir. Cuando mirás a la ventana decís: "Uy la puta madre, que lindo día. Salimos ivu? así textual.Entonces te das media vuelta y continuás durmiendo y con tus entrecortados, delirantes sueños de siesta.
Conclusión: No vale la pena contorsionarse de apetito de salir y motivarse a ello las tardes invernales, porque la indiscutible verdad es que no tenés las más fucking ganas de moverte; aunque nunca lo aceptes.
Pd:Querido día Domingo, definitivamente nos vemos en primavera. bon voyage
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